Viajes lingüísticos e intercambio cultural. Una nueva forma de aprender idiomas en el extranjero
Con cada año que pasa las necesidades de los estudiantes regulares y de los hombres de negocios, en lo referente a aprender idiomas, son cada vez más específicas. Por ejemplo, mientras que un grupo necesita hablar inglés para poder hacer turismo, otro grupo necesita aprenderlo para tomar un curso en Estados Unidos, para dar una conferencia, etc. Sí, el reto de las academias de idiomas tradicionales consiste en buscar cada vez las formas más innovadoras para atraer al público. Ahora no solo se trata de ser una institución formal y reconocida, sino de ofrecer clases entretenidas y de cumplir las metas de los estudiantes con la mayor prontitud. Y si es posible, brindar a los alumnos la oportunidad de practicar lo aprendido en el extranjero.
Durante un buen tiempo las escuelas de idiomas se enfocaron en ofrecer programas de aprendizaje cada vez más inverosímiles, optando algunas veces por el uso del teléfono y del internet para complementar las clases presenciales. Este tipo de servicios, cuya efectividad realmente no parece ser muy confiable, estaban pensados en las personas que llevan un estilo de vida muy ocupado. Otra forma de atraer a las personas de agenda apretada es el famoso método In Company. Por varios años, ofrecer cursos personalizados surtió efecto, sin embargo, como hoy en día casi todas las academias brindan los mismos servicios, aquellas instituciones que buscan resaltar se han enfocado en renovar sus programas de estudio en el extranjero.
Antes, lo normal era ofrecer un solo tipo de programa, dirigido principalmente a adolescentes y adultos, y que consistía en pasar una temporada en el país donde se habla el idioma que se busca aprender alojado en una moderna residencia, la cual, a su vez, debería estar situada en un barrio eminentemente turístico. Si bien realizar este tipo de viajes académicos no deja de ser interesante, existe otra modalidad que ya se está volviendo muy popular y que consiste en juntar, por ejemplo, a un grupo de jóvenes que tenga como primera lengua al español, y a otro grupo que tenga como primera lengua al inglés. Con la práctica del dual language se busca que el primer grupo fortalezca sus conocimientos de inglés, y el segundo, sus conocimientos de español. Sin duda esta es una forma muy eficaz de aprender en forma compartida, pues durante las sesiones de inmersión también es posible conocer un poco más sobre la cultura del otro.





