Vendedor ambulante colombiano no sabe leer pero habla inglés
Hace un par de días encontré este artículo en un diario Colombiano y me pareció muy interesante, así que decidí compartirlo con vosotros en nuestro Blog. El artículo habla de Rafael Carmona, un vendedor ambulante de Cartagena, Colombia.
Aunque Rafael Carmona no puede leer ni escribir en español, el habla muy bien el inglés, aprendió a hablarlo en la calle con los turistas para poder vender sus productos. En su pueblo, San Juan, no se le daba importancia a los estudios, solamente al trabajo. Así que a los 15 años, se fue para Cartagena. Comenzó, vendiendo café en la calle, se casó y tiene 5 hijos, 4 de los cuales están estudiando en la universidad gracias a su duro trabajo como vendedor.
Recientemente él fue invitado a hablar en un colegio para incentivar a los jóvenes que tienen dificultad con el inglés. El confiesa que si no hablaba en inglés no vendía nada, ya que los “turistas se sentían acosados y no había oportunidad de hablar con ellos, de convencerlos” para que le compraran y por eso se puso a aprender el idioma. Ahora no solamente vende café Colombiano, sino que también vende tabaco cubano y camisetas estampadas.
Como en esa ciudad llegan muchos extranjeros, una vez estuvo trabajando de asistente de cámaras, para la película La Misión. Le decían en ingles lo que tenia que hacer y el sin saber iba acertando poco a poco. Desde ese día, comenzó a tomar clases de inglés todos los días, con los extranjeros que conocía en su trabajo como vendedor ambulante.
Su técnica era atreverse a hablarles a los turistas y ellos mismos lo corregían, hasta que desde hace 5 años, logra hablarlo de manera fluida. También, gracias a sus esfuerzos, la Corporación de Turismo de Cartagena, lo invito a cursar un diplomado en ventas en la Universidad de Cartagena y ahí supo por primera vez lo que era recibir clases de verdad, con profesora y compañeros.
Su esposa le ayudaba tomando apuntes de la clase y ella los repasaba con el en casa. Gracias a esta experiencia, decidió aprender a leer a sus 50 años. El próximo año, Rafael comenzará a hacer la primaria y así no necesitar de su esposa para llevar las cuentas de su negocio.
Fuente: El Tiempo Colombia.





