¿Por qué nos cuesta tanto hablar inglés?
¿Qué es un español? Alguien que se pasa su vida aprendiendo inglés – y se podría añadir- y que nunca lo aprende.
Búlgaros, húngaros y turcos son los únicos que alegan hablar menos inglés que los españoles. El 65% de los españoles reconoce que no es capaz de hablar, ni de leer ni de escribir en ese idioma. ¿Por qué lo hablamos tan mal?
Es cierto que se trata de un problema arrastrado. La dictadura de Franco cerró las fronteras al inglés durante 40 años centrándose en la defensa del español y España. En la actualidad, el dominio del inglés sigue siendo uno de los factores educativos que más marca la diferencia entre unas clases sociales y otras, de ahí el énfasis en los últimos años en que los colegios públicos sean bilingües o la necesidad de que impartan algunas asignaturas en inglés para dar una solución a esta situación que afecte a todos por igual.
El 70% de los españoles reconoce que el inglés es importante o muy importante, pero sólo el 4% lo estudia; el 17% lee correctamente este idioma; el 14% lo entiende cuando lo escucha y el 11% asegura hablarlo bien.
Mientras España enmudece, otros toman ventaja como Portugal y Grecia, que se adaptan lingüísticamente a la ampliación de la Unión Europea, y con ello a la importancia del inglés como lengua franca. “Es el latín del siglo XXI”.
Otro freno histórico al impulso del inglés en España es que la televisión y el cine no se emitan en versión original (impedimento que parte del periodo de dictadura franquista). Finlandia y Holanda son un ejemplo a seguir. Ambos países, con un gran nivel de inglés: ven el cine y la televisión en versión original, con excepción de las películas infantiles, que sí las doblan. Un país con un idioma tan especial como el finlandés no tenía capacidad para doblar todo y, al final, la necesidad se transformó en virtud.
¿Por qué los telediarios no nos dejan oír la voz de Obama? ¿En lugar de doblarlo, no se puede subtitular?”.
Javier viajó hace 40 años a Inglaterra, donde pasó tres veranos recogiendo fresas y sirviendo cafés hasta que su nivel fue aceptable. Marta, hija de Javier, también eligió ese camino: “Aunque recibí clases durante tres años, terminé el bachillerato sin ser capaz de mantener una conversación básica, redactar una carta o leer un periódico”. En Escocia vivió y trabajó, y en un año saldó su deuda. “Allí conocí a decenas y decenas de españoles que habían venido a buscar lo mismo que yo. Eso demuestra que la educación española tiene un problema”.
El sistema educativo debe dejar de enseñar el inglés como lengua extranjera e impartirlo como una “habilidad básica del sistema”. El problema es que en la primaria y la secundaria hay mecanismos que garantizan el contacto con el inglés, pero en la universidad no.
Los informes europeos nos ponen a la cola en inglés, pese a que somos uno de los países que más invierte en el sector público y privado. España, siendo la octava economía del planeta, suspende en inglés, aunque más justo sería decir que suspende en un segundo idioma. Ni ingleses, ni norteamericanos son unos cracks en otro idioma. Hay una teoría: los países con lenguas que cuentan con un gran número de hablantes, como Francia e Inglaterra no sienten la necesidad de aprender otros idiomas. Lo seguro científicamente es que el español no tiene un cromosoma perdido que le impida hablar inglés con corrección.
Fuente: elpais.com





